MEDICIÓN DEL COLOR DE LOS LED

La temperatura de color de una fuente de luz se obtiene de la temperatura de un perfecto radiador de Planck que irradia luz de una apariencia similar a la de la fuente de luz. Se mide en unidades de temperatura absoluta; Kelvin (K). A pesar de que el rojo se asocia a un color cálido y el azul a un color frío, en la curva planckiana, el azul se da a temperaturas más elevadas que el rojo.

Se puede ver un ejemplo más visual de esta aparente contradicción de la temperatura de color al observar la luz de una vela, que emite una luz difusa de un cálido naranja rojizo, pero de hecho tiene una baja temperatura Kelvin de 1850K.

Por lo tanto, las temperaturas más elevadas (de 5000K o más) se denominan colores fríos (blanco azulado); las temperaturas de color más bajas (de 2700 a 3000K) se denominan colores cálidos (de un blanco amarillento a rojo).

Las lámparas LED y de descarga emiten una radiación térmica insignificante, así que no siguen la forma de un tradicional espectro planckiano. Sin embargo, al igual que sucede con cualquier color, pueden representarse en un llamado "espacio de color" utilizando el diagrama de cromaticidad CIE 1931 (x, y).

Cada color queda exclusivamente definido por un punto (x, y) de este espacio. Los puntos de color de los radiadores térmicos están situados en una curva de este espacio, el lugar planckiano.

Los puntos de color del LED y de las lámparas de descarga para la iluminación general están ubicados en el exterior, pero cerca, de esta curva.

A pesar de que una temperatura de color tan sólo se puede atribuir a puntos situados en el lugar planckiano, a estas fuentes de luz también se les asigna una temperatura de color: temperatura de color correlacionada (CCT, por sus siglas en inglés).

La CCT es la temperatura de color de un radiador planckiano que, según la percepción humana del color, más se corresponde con la luz de la fuente, es decir, con el punto del lugar planckiano que se encuentra más cercano al punto de color de la fuente.