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SON PELIGROSAS LAS LAMPARAS BAJO CONSUMO? PELIGRO E INCONCIENCIA!

Un estudio de la OCU restó peligrosidad a estas bombillas, ya que demostró que no sufrían pérdidas durante su funcionamiento.
El problema está cuando se rompen accidentalmente, ya que entonces se produce una liberación brusca de mercurio.

Su permanencia en el aire es breve, rápidamente se condensa y pasa a depositarse en el suelo.

Para evitar efectos adversos en las personas, el Instituto Nacional de Toxicología recomienda llevar a cabo un estricto protocolo de actuación que hay que seguir a rajatabla, sobre todo si hay niños pequeños en la vivienda:

 

– Abrir las ventanas y abandonar la habitación durante al menos 15 minutos.

– Colocarse guantes de goma y mascarilla de protección respiratoria para recoger cuidadosamente las piezas rotas y el polvo con toallas o un papel húmedo.

– No utilizar la aspiradora ni un cepillo o escoba, ya que la volatilidad del mercurio aumenta significativamente con el calor o la aerosolización.

– Colocar todo el material recogido en una bolsa de plástico, sellarla y depositarla en un contenedor de punto limpio, los mismos donde hay que desechar las bombillas cuando dejan de funcionar.

– Si se pasa después la aspiradora también se debe extraer la bolsa de recogida, introducirla en una de plástico, sellarla, y llevarla al punto limpio.

– Se debe evitar en el caso de los niños pequeños gateen en dicha habitación durante las siguientes 24 horas después de la limpieza profunda de la misma.

Estas precauciones se deben seguir siempre, pero muy especialmente si la bombilla está encendida al romperse, ya que entonces las cantidades de mercurio liberadas son mucho mayores. Y no olvidar que jamás deben depositarse en los contenedores convencionales, sino en los garbigunes o puntos limpios establecidos ad hoc en centros comerciales, ferreterías o tiendas de ilumniación.

PELIGRO E INCONCIENCIA

LAMPARAS DE BAJO CONSUMO

“Desocupar la habitación y ventilarla durante al menos 15 minutos. No usar una aspiradora. Limpiar utilizando guantes de goma y evitar la creación e inhalación de polvo del aire. Recoger todas las partículas y fragmentos de vidrio y colocarlos en una bolsa de plástico. Limpiar el área con un paño húmedo y a continuación ponerlo en una bolsa y sellarla. La bolsa no se debe tirar a la basura. Todos los ayuntamientos tienen la obligación de disponer de las medidas necesarias para la eliminación de los residuos peligrosos”.

¿Sabe qué es eso? No son las instrucciones por si se rompe una ampolla de antrax. Son aconsejadas por el Department for Environment, Food and Rural Affairs encargado de la protección ambiental en el Reino Unido para el caso de que una lamparita de bajo consumo se rompa.

EL ENEMIGO EN CASA

Nuestras observaciones pueden sintetizarse es estos 11 puntos:

1. - Hay lámparas que iluminan menos que lo especificado en los envases.

2. - Hay lámparas que duran mucho menos que la canti­dad de horas que figura en la caja contenedora.

3. - Algunas lámparas no son eléctri­camente seguras y podrían ser causantes de incendios

(REF/ INTI, Instituto Nacional de Tecnología Industrial, Argentina. 2009, que además anuncia que “no ha realizado estudios específi­cos sobre impacto ambiental ni de disposición final luego del uso de las lámparas fluo­rescentes compactas con balasto electrónico incorporado, conocidas como lámparas de bajo consumo.”)

4. - Generarán contaminación con mercurio.

(REF INTI, “el mercurio puede permanecer por mucho tiempo en la atmósfera antes de depositarse (…) Ocasiona una amplia gama de efectos sistémicos en humanos (riñones hígado, estómago, intestinos, pulmones y una especial sensibilidad del sistema ner­vioso), aunque varían con la forma química. Los microorganismos convierten el mer­curio inorgánico en metilmercurio, una forma química muy tóxica, persistente y bio, acumulable y que, además, se absorbe fácilmente en el tracto gastrointestinal huma­no”.) 50 millones de lamparitas producirán 250 kilos de mercurio.

5. - No hay certezas en los organismos nacionales sobre cómo operar su recolección ni tratamiento.

(REF/ Dir. de Residuos Peligrosos, Dir. Nac. de Control Ambiental, Subs. de Control y Fiscalización Ambiental y Prevención de la Contaminación “Esta DRP no tiene conocimiento de la realización de tales estudios de impactos ambientales por parte de este organismo ni de otros.(…) La dificultad se presenta a la hora del descarte, dado que deben ser gestionadas como residuos peligrosos debido a su contenido en mercurio y otros metales.)

6. - El mercurio emitido por rotura, queda mucho tiempo en la habitación.

(REF/ Estado de Maine – USA. EPA y informe Shedding Light on Mercury Risks from CFL Breakage - The Mercury Policy Project “demostró que en caso de rotura (…) las concentraciones de mercurio en la habitación donde una lámpara se rompe permanecen elevadas. El mercurio se adhiere a todo tipo de fibras textiles -alfombras, cortinas, ropa, etc.- que después pueden desprender vapores de mercurio durante mucho tiempo.”)

7. - Generan riesgos domésticos.

(REF/ “Hay evidencias de que una iluminación baja puede dar lugar a un mayor número de caídas en personas con poca visión” Royal College of Ophthalmologists UK)

8. - Son potencialmente dañinas para la piel pues EMITEN RADIACION UV

(REF/ “Estamos preocupados por los riesgos para los pacientes sensibles a la luz que tienen severos trastornos en la piel”. Harry Moseley -consultor científico en la escocesa Universidad de Dundee en declaracions a la BBC. Recomendación del Consejo de Europa de 12 de julio de 1999 “Las personas que utilizan este tipo de lámparas -por ejemplo como lámpara de cabecera, muy cerca de sus cabezales, en sus mesas de trabajo o en sus despachos pueden estar expuestas, según la distancia y potencia de esas lámparas, a unos campos eléctricos de 2 a 100 V/m e incluso más”.)

9. Pueden producir problemas en la visión.

(Ref/ “su centelleo puede provocar migrañas, fatiga, confusión, vértigo, zumbido en los oídos, problemas en los ojos, náuseas e irritaciones de la piel además de agravar la sintomatología de las personas sensibles a los campos electromagnéticos.” Antonio F. Muro, investigador español.)

(Ref2/ “Las fluctuaciones de la luz fluorescente afectan a la actividad subcortical. Eysel y Buranndt (1984) estimularon las neuronas visuales del gato mediante la observación de una superficie que subtendía a 50 grados, estímulo mayor que los utilizados en los estudios fisiológicos de neuronas aisladas. Se iluminaba la superficie con luz fluorescente, con luz incandescente de la misma brillantez o con luz diurna.” “la pulsación de alta frecuencia de luz perturba el control de los movimientos oculares en los pacientes explorados.” “El efecto de la luz pulsátil en los movimientos oculares puede ayudar a explicar la ligera disminución del rendimiento en la función de búsqueda visual observada en un trabajo de Rey y Rey- Anales de la Sociedad Ergooftalmológica Española1998)

10. Pueden producir cefalea.

¿Cómo nos contaminamos con mercurio?

Existen diferentes vías de entrada a nuestro organismo: a través de la piel, de las mucosas, por inhalación, por ingestión, etc.

El caso del mercurio es muy curioso, ya que si lo ingerimos, nuestro sistema digestivo no va a alterarlo ni absorberlo, por lo que va a pasar por nuestro organismo sin pena ni gloria. Tal como entra va a salir, por lo que podemos decir que el mercurio por vía digestiva no va a ser tóxico.

Volvamos al tema…

La vía más peligrosa de entrada del mercurio es la inhalatoria, ya que una vez que entra no tiene forma de salir. Nuestro organismo no tiene la capacidad de excretarlo, por lo que se va acumulando durante toda nuestra vida y esto puede provocarnos numerosas patologías. Obviamente va a depender de la cantidad que inhalemos, como siempre se ha dicho… la diferencia entre un medicamento y un veneno es la dosis.

Pero imagine que se rompen varias bombillas de bajo consumo, no es tan difícil que pase a lo largo de vuestra vida, ese mercurio que inhala se quedará ahí para siempre.

¿Cuáles son los síntomas de una exposición al mercurio?

Sus vapores van a penetrar fácilmente la barrera hematoencefálica por lo que va provocar trastornos neurológicos y de comportamiento. Algunos de estos síntomas serían dolores de cabeza, pérdida de memoria, insomnio, temblores, etc.

También se han detectado algunos efectos en el riñón y tiroides, incluso en altas concentraciones puede provocar la muerte.